



Talaia (2021)
Concurso de ideas para la reforma y ampliación de la Casa Consistorial y mejora de la conexión entre la Plaza del Ayuntamiento y la Avenida de Valencia
2º Premio ex aequo
Autores: Luis Miguel Ruíz Avilés, Miguel Ángel Gilabert Campos, Rosa Gallardo Parralo, Juan Luis Romero Masero
Puerta urbana. El proyecto pone en valor el vacío que forma la actual plaza con el objetivo de generar un dispositivo urbano capaz de aglutinar las distintas velocidades de flujo, intensidades de uso y heterogeneidad de actividades que aquí confluyen y subrayar su función de polo atractor.
Subrayando su condición de hito institucional, se genera una puerta urbana que se asoma para ver y ser vista recogiendo desde los flujos peatonales a través de una escalinata que da acceso a la plataforma que se convertirá en pasarela al saltar las vías ferroviarias. Peatones y trabajadores son distribuidos por medio de un ascensor urbano accesible que conecta todas las alturas coexistentes en el proyecto.
Plaza elevada. La propuesta se establece en el ámbito trasero de la casa consistorial con el objetivo de unificar la bajada rodada al aparcamiento en una única rampa y, aprovechando la renovación integral de esta zona, cimentar con garantías durante la excavación del sótano, aprovechando la oportunidad para coser las diferentes alturas que coexisten en el proyecto mediante un ascensor urbano en la fachada suroeste que da acceso directo desde el parking al edificio del ayuntamiento, facilita la carga y descarga en las inmediaciones de la plaza y, en definitiva, asegura la accesibilidad a todas sus plantas.
Asimismo se reconfiguran las vías perimetrales del ayuntamiento priorizando la figura del peatón y el ciclista con el objetivo de configurar una plaza unitaria, eficaz y segura en la que se aumente el área libre frente a la fachada principal del ayuntamiento con el objetivo de otorgarle mayor monumentalidad y posibilitar la celebración de distintos eventos en su frente.
El centro del proyecto. Salón de plenos y atrio polivalente. Una de las decisiones fundamentales del proyecto es la de colmatar, casi en su totalidad, el patio preexistente mediante la suspensión del salón de plenos a 6 metros sobre el nivel de planta baja. De esta manera se consigue generar un nuevo atrio de entrada a doble altura que funciona como recibidor institucional y posibilita albergar eventualmente diversas actividades culturales como exposiciones, conciertos de cámara, presentaciones de libros o ruedas de prensa.
Disponer literal y metafóricamente el salón de plenos en una posición central permite no sólo visibilizar explícitamente un lugar perteneciente, pero desconocido por la mayoría, de los ciudadanos invitándolos a formar parte del mismo y a incorporarlo a su imaginario, sino que, mediante la elevación de la mitad de su volumen por encima del plano de cubiertas y gracias a su transparencia, se consigue que desde esta planta se pueda observar las sesiones del pleno.
Umbrales. Atención al público. En un entorno de tanta importancia como es el centro el administrativo del municipio, se propone maximizar la superficie libre dedicada al ciudadano, inyectando aire en su interior para clarificar los flujos entre los diversos actores urbanos que actualmente coexisten. Para ello, el edificio se concibe en su totalidad como un mecanismo capaz de ordenar y organizar estos vectores de comunicación que en distintas hipótesis de uso entran en conflicto.
Estos espacios de transición son puntos de máximo contraste (de temperatura, ruido, velocidad, etc.) en los que la propuesta se dilata, liberando más espacio del estrictamente necesario y prolongando el exterior en el interior y viceversa. En el interior son umbrales que funcionan como espacios de encuentro y estancia. En el exterior son plazas públicas que funcionan como miradores y zonas de esparcimiento que descongestionan la cota de calle y posibilitan la realización de eventos.
Flexibilidad de usos. Espacio versátil y de relación. La estructura preexistente de pilares en retícula ha definido la intervención desde el primer momento. Se establece una estrategia de redistribución y ampliación del programa que gracias a una propuesta de mobiliario modular posibilita la reorganización futura de los usos, la redefinición de las estancias o la incorporación de 8 nuevos puestos de trabajo.
